Monumento a Juan Pablo II
El afecto profundo que la Villa Alfarerale profesa al también llamado Papa Viajero, solo pudo haber hallado una forma de patentizarse: por medio del arte.
Reflejando el deseo de perpetuar su presencia en esta tierra, la figura en bronce del apóstol de la Iglesia ha encontrado el sitio indicado junto a la Parroquia de San Pedro.
En ella, el gesto bondadoso que siempre lo caracterizo, y en sus manos los símbolos que lo identificaran con el pueblo mexicano, vivirán más cerca del alma tlaquepaquense.




